Cataluña y algún otro
Cuando a un territorio de un país, se le da el control de puertos y fronteras, la política sanitaria y educativa, una agencia tributaria y una normativa fiscal propia, la definición del transporte por tren y la gestión de aeropuertos, un cuerpo policial que sirve de base a un ejército futuro, una justicia particular, una capacidad diferenciada de embajadas en el extranjero, es decir, un organismo de asuntos exteriores distinto, una limpieza de su deuda que oxigene su economía incrementando su competencia… en realidad lo que se está otorgando es la creación inequívoca de otro país. Pocos pasos quedan por darse. Hoy por hoy la desintegración de la nación es un hecho incuestionable al que demasiados españoles parecen resignarse.
