La nueva normalidad

Las élites globalistas, desde los confinamientos, nos han bombardeado con repeticiones en prensa, radio y televisión sin descanso para que aceptáramos este paradigma. Son palabras que prácticamente ninguno habíamos oído nunca y que se venden como si fuera algo beneficioso para la humanidad, cuando a nadie se nos ha consultado sobre este nuevo escenario que afrontamos, porque sí, nueva es, pero normal no lo veo.

El ser humano es un animal de costumbres al que le gustan poco o nada estos cambios bruscos y tan traumáticos para nuestra convivencia y bienestar, que nos causan enfermedades y confusión mental.

El 11-S fue un antes y un después en la forma en que conviven control y seguridad haciéndose cada vez más necesaria la vigilancia y monitorización permanente del individuo para brindar protección, según nos transmiten desde diferentes canales.

Esta situación nos lleva a una pérdida de derechos y libertades y una merma creciente de obligaciones y responsabilidades, a la vez que nos coarta nuestra independencia. Convivimos con una serie de prohibiciones que cada vez son más numerosas y extensas.

La sociedad se muestra acobardada y perdida ante estos cambios que sólo conducen a estados de miedo, estrés, incertidumbre y desesperanza que nos van a llevar irremediablemente a un callejón sin salida, si no se produce una reacción ya y regresamos a nuestra antigua normalidad. Nuestra voluntad, libre elección y autonomía son atacadas desde las organizaciones mundiales que deberían de protegernos, haciendo que sea cada vez más necesario dar un golpe en la mesa y mostrar nuestro descontento, rebelándonos ante este ataque coordinado y muy bien planificado que se comenzó a fraguar poco después de la II Guerra Mundial.

En nuestras manos está cambiar el curso de la historia como hicieron muchos otros en defensa de su progenie.

Un comentario

  1. Totalmente de acuerdo Luís.
    Acciones planificadas que persiguen un fin, acabar con el anonimato y la libertad del individuo honrado y decente.
    Todo encaminado al control absoluto del individuo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *