Polarización: la palabra del año
La palabra del año hay que aplicarla bajo mi punto de vista, para que tenga su máximo significado, a la sociedad. Es decir polarización de la sociedad.
De esta manera, el significado que toma es un significado más político que otra cosa. La política está completamente imbuida en nuestra sociedad y nos la meten hasta en la sopa. Volviendo al término, lo que nos viene a indicar es que hay que confrontar posturas, y en esa confrontación no se sale bien parado porque las posturas son irreconciliables y totalmente opuestas o contrarias. Se busca conciliar porque es lo que necesita una sociedad para crecer y llegar a acuerdos que la hagan evolucionar, y se consigue el efecto contrario que es el conflicto y la violencia. Posturas irreconciliables. Pablo Iglesias pronunció en una conferencia, cuando aún era un militante imberbe del radicalismo sectario, unas palabras que definen este estado de empeoramiento en el que nos encontramos actualmente. Estas palabras fueron: «necesitamos cabalgar contradicciones».
Y poco a poco, todo el arco parlamentario y la sociedad en general, nos hemos ido embebiendo de este virus que, como invisible que es, nos ha contagiado hasta el punto de enfrentarnos, buscar enemigos donde no los había, desatar la violencia entre iguales, fomentando una desigualdad que es inventada artificialmente, empezar a tolerar las agresiones y aceptarlas y abrir un poco más si cabe la ventana de Overton que mucha gente no sabe ni que existe. Pero el hecho de que no exista para algunos no quiere decir que no nos la estén abriendo cada vez más para normalizar conductas que en otro contexto de unión y colaboración entre iguales no serían aceptadas.
Para finalizar me gustaría hacer una reflexión sobre el término fascista. El fascismo está en la sociedad como forma de imposición y pensamiento totalitario. No es ni de derechas, ni de izquierdas, existe como forma de control para conseguir un poder absoluto, y esta forma de gobernar extrema tiene mucho que ver con el término que nos ocupa, la polarización, y este cacareo constante y martilleante de la izquierda llamando a los del otro bando fascistas. Esta palabra sí está en boca de la gente, pero no es políticamente correcta para ponerla como palabra del año, aunque solo sea por las veces que ha sido escupida en digitales, mainstream y siempre con intención de ofender a un bando concreto. Esto me hace dudar de esa palabra del año que muchos ni emplean, ni siquiera conocen.
